Protección infantil · integrada en la conexión
Estamos construyendo el sistema de protección infantil definitivo: filtrado en la propia red, control parental y evidencia para la familia. No vive en el dispositivo del menor — vive en la conexión, de modo que no se puede desinstalar, ni olvidar, ni saltar.
Se despliega junto a operadores de telecomunicaciones. Sin permanencia, sin apps que instalar.
El sistema
La protección convencional es software: alguien tiene que instalarlo, activarlo y mantenerlo en cada aparato. Cuando ese alguien tiene doce años, la protección dura lo que tarda en encontrar un tutorial.
Nuestro sistema invierte la lógica: el filtro está en la red que da salida a Internet. El dispositivo no decide si está protegido — ya lo está cuando se conecta.
La conexión llega con el filtrado ya aplicado. Nada que instalar en móvil, tablet, ordenador o consola.
Cada consulta se contrasta con una política: permitir, bloquear o revisar. La decisión se toma en la red, no en el aparato.
La familia tiene un panel con lo que ha pasado: qué se bloqueó, cuándo y por qué. Sin vigilancia encubierta.
El método
Un filtro de red es necesario y no es suficiente. El control parental por sí solo se queda corto si la red no filtra. El sistema combina las dos, con sus límites escritos al lado.
No controla el tiempo de uso de aplicaciones (eso es la capa 2). No filtra dentro de apps instaladas. No bloquea la mensajería cifrada. No sustituye la supervisión ni la conversación en casa. Y si el menor conoce las contraseñas, no hay sistema que aguante. Preferimos decirlo nosotros antes de que lo descubra un cliente.
Cómo llega a casa
Paravel no es un operador ni compite con ellos: es la capa de protección que el operador integra en su servicio. El cliente no cambia de compañía ni de router; el sistema viaja dentro de lo que ya tiene. Ese es el motivo por el que el despliegue solo es posible con un socio de telecomunicaciones.
Estamos en conversaciones con socios estratégicos de primer nivel del mercado español para llevarlo a producción. No anunciamos acuerdos antes de firmarlos.
Sobre infraestructura real, con política por perfil de edad y medición de evasión.
Conversaciones abiertas con los principales operadores del país. Sin acuerdo firmado, no hay anuncio.
La protección como parte del servicio contratado, sin cambiar router ni compañía.
Cuando exista un acuerdo firmado, se anunciará con nombre. Hasta entonces no se mencionan operadores concretos, no se usan logotipos y no se sugiere ninguna relación comercial vigente.
Dos caminos
Dudas razonables
No. El sistema se integra en la conexión del operador: el cliente mantiene su compañía, su router y su número. La protección llega como parte del servicio, no como una mudanza.
En dónde vive el filtro. El control parental clásico se instala en el aparato y el menor puede desinstalarlo. Aquí el filtrado está en la red: llega con la conexión y no depende del dispositivo.
Todavía no. Estamos en la fase de pilotos técnicos y conversaciones con operadores. Si quieres entrar en el acceso anticipado, escríbenos y te avisamos cuando abramos.
Estamos en conversaciones con varios de los principales operadores del mercado español. No anunciamos nombres ni acuerdos antes de firmarlos: preferimos que lo que publiquemos sea cierto desde el primer día.
Actividad de red, no contenido. No se inspecciona tráfico cifrado ni se leen conversaciones. Y la familia sabe que el panel existe: no hay vigilancia encubierta.
La evasión es exactamente lo que medimos en los pilotos. Ningún sistema de protección es infalible y quien diga lo contrario vende humo. Publicamos límites, no promesas.
Empezamos en España, con la península ibérica como siguiente paso. La protección de menores no tiene fronteras, pero la red de cada país sí.